El viernes 7 de agosto, Eslava celebrará la tercera edición de Villa de Viñas, una jornada que propone descubrir el pasado romano de Santa Criz y el presente vitivinícola de la Baja Montaña a través de una visita cultural y una cata maridada.
Eslava volverá a reunir vino, patrimonio y territorio en la tercera edición de Villa de Viñas, que se celebrará el viernes 7 de agosto. La experiencia comenzará en el yacimiento romano de Santa Criz y continuará con una cata de seis vinos acompañados por seis pinchos.
La jornada permitirá recorrer más de dos mil años de historia: desde la relación de la civilización romana con el vino hasta los nuevos modelos de viticultura que ya se están desarrollando en los viñedos de Eslava.
La experiencia comenzará a las 19:00 horas con una visita a Santa Criz de Eslava, planteada en torno a la presencia del vino en la civilización romana y a su vinculación histórica con este territorio.
Declarado Bien de Interés Cultural en 2016, Santa Criz conserva importantes restos de su foro y su necrópolis. Está considerado el conjunto monumental romano más destacado de los conservados en Navarra y uno de los enclaves arqueológicos más relevantes del norte peninsular.
Después de la visita al yacimiento, el programa continuará en Eslava con un recorrido por la exposición “Santa Criz de Eslava, reflejos de Roma en territorio vascón”.
A partir de las 20:30 horas, la actividad se trasladará a la carpa situada junto a Bodega Eslava. Allí tendrá lugar una cata maridada conducida por la periodista y comunicadora especializada en vino Elena Arraiza.
La sesión reunirá a dos proyectos de la Baja Montaña navarra y a una bodega invitada de Rioja Alta:
Durante la experiencia se catarán seis vinos:
Cada vino estará acompañado por un pincho preparado para la ocasión. La cata permitirá descubrir diferentes elaboraciones y establecer un diálogo entre dos territorios vitivinícolas: la Baja Montaña de Navarra y Rioja Alta.
El viñedo forma parte de la identidad de Eslava, una localidad marcada especialmente por el cultivo de la garnacha. La diversidad de altitudes y orientaciones, junto con sus suelos secos y pedregosos, se refleja en vinos frescos, aromáticos y con la tensión característica de la Baja Montaña de la D.O. Navarra.
Esa tradición convive hoy con Territorio Eslava, Baja Montaña, un proyecto de viticultura regenerativa impulsado por el Ayuntamiento de Eslava y su bodega cooperativa. La iniciativa estudia y aplica microorganismos autóctonos procedentes del propio ecosistema para mejorar la fertilidad del suelo y reducir el uso de productos fitosanitarios.
En Villa de Viñas podrán catarse vinos elaborados con uvas procedentes de estas parcelas. La participación de Bodegas Tarón permitirá, además, conocer cómo esos mismos microorganismos se están utilizando también en sus viñedos de Rioja Alta.
Se establece así una conexión entre dos proyectos cooperativos que comparten una nueva manera de cuidar el suelo, el viñedo y el futuro de sus respectivos territorios.
“Villa de Viñas resume la Eslava que queremos mostrar: un pueblo que cuida su historia y su identidad y la convierte en una experiencia de turismo enogastronómico”, señala Estíbaliz Lerga, alcaldesa de Eslava.
Las entradas tienen un precio de 45 euros e incluyen la visita cultural, la cata maridada y una copa de cristal de regalo.
La organización ofrece también un servicio de autobús, con salida desde Pamplona a las 18:00 horas y regreso a las 23:00 horas. Es necesario reservar previamente este servicio.
Comprar entradas para Villa de Viñas en Red Explora Navarra
La actividad tiene una duración aproximada de tres horas y media. El espacio de la cata dispone de plazas reservadas para sillas de ruedas, radios receptoras y bucle de inducción. En la página oficial de reservas puede consultarse la información detallada sobre accesibilidad, desplazamientos y condiciones de cancelación.